
Oscar Tabárez, Lugano (el capitán y defensa central lesionado en la rodilla derecha contra Ghana, ed.) ¿se va a recuperar? No voy a decir nada sobre el equipo que jugará mañana. Yo suelo hacerlo, pero hay periodistas que han violado el principio de puertas cerradas, que querían hacer el papel de reporteros de guerra. Hay informaciones que se filtran. Vamos a ver quién tiene la razón. ¿Esta semifinal puede hacer de Uruguay una plaza fuerte del fútbol? No lo creo. Yo diría que eso es perverso. Pensar que el resultado de un partido puede hacer eso, no es realista. Hay un largo camino para llegar a eso. Es diferente hoy de lo que sucedía en la década de 1950, cuando nunca perdíamos un partido. Hoy en día hay jugadores de nuestro país que emigran, van a otros países, parten muy jóvenes, por lo que nos convertimos en un campeonato del tercer mundo, con recursos futbolísticos que se agotan. Así, si ganamos algunos partidos, eso no cambiará nada. Es necesario tener una visión global a fin de salvar la brecha económica en relación a otras naciones. Holanda es favorita... Es así. Somos conscientes de que podemos perder, pero nadie sabe qué va a pasar. Todo es posible. Sabemos que tenemos que jugar un partido perfecto, pero es posible. Suárez es alabado como un héroe nacional, él dice que ha sido la mano de Dios, ¿no debe ser más humilde? Lo que me da vergüenza, es lo que escriben los diarios ingleses sobre eso (se hizo la pregunta en Inglés, ed.) Un país entero espera tanto de ustedes... Tenemos a una gran responsabilidad. Durante 40 años no habíamos llegado a las semifinales. Hay gente en Uruguay, niños, jóvenes, que nunca había visto nada igual. Por otra parte, nadie creyó que podía suceder. Este mundial es como una fiesta a la que no estábamos invitados, pero ahora tenemos el derecho a quedarnos, eso depende de nosotros. Estoy contento de jugar este partido, para mí y para mis jugadores es increíble, es enorme. Millones de personas en todo el mundo y Uruguay van a ver el partido. Es un reto y un gran honor. ¿Se siente subestimado en este mundial? No. Nuestra trayectoria en términos de éxito era demasiado remota para hacer de nosotros un candidato serio. Pero si no soñamos, no tenemos ninguna razón para jugar. En mi grupo, hay jugadores muy jóvenes, pero han acumulado tantas cosas almacenadas en las eliminatorias. La Copa del Mundo es una fiesta, las eliminatorias son una tortura. No puedo decir ahora que no tenemos nada que perder, pero tenemos mucho que ganar: por ahora todo sigue siendo un sueño; esta Copa Mundial nos ha deparado resultados que nadie esperaba. Mire los dos finalistas del último Mundial (Italia y France) que fueron eliminados en la primera ronda".
Fuente: L'Equipe