
Según la prensa inglesa, el mayor dirigente del Chelsea viajó al continente africano para tratar de convencer a Fernando Torres de que su futuro estaba en la capital inglesa. A pesar de que el ‘Niño’ no está haciendo un buen papel en el Mundial de Sudáfrica, el Chelsea sabe que desde la llegada del jugador español a la Premier League todos quieren hacerse con sus servicios. Tanto es así que equipos como el Manchester City o el Barcelona ya han pensado en él para reforzar la zona ofensiva. Abramovich ha podido ofrecer 50 millones de libras, aunque el Liverpool ha tasado al jugador en 70 millones, por lo que parece que vamos a vivir un culebrón con el delantero de los Reds.
La temporada que ha realizado el Liverpool tanto en la Premier League como en competición europea no ha sido muy buena. Las lesiones de Torres y una mala planificación de fichajes el verano pasado han hecho que los Reds acaben séptimos en la liga inglesa tan solo un año después de acabar segundos y luchar con el United por el título. Las deudas también están afectando al club de Anfield y vender a alguna de sus estrellas podrías ayudarles económicamente a recolocar el equipo en el lugar que le corresponde. Se ha hablado incluso de la posibilidad de vender al capitán Steven Gerrard, siendo el Real Madrid el equipo que más está pujando por él, pero vender a dos de sus pilares, Torres y Gerrard, e incluso a tres si Macherano finalmente se va al Barcelona, podría poner a toda la afición en contra de la directiva.
La última vez que Roman Abramovich quiso tanto a un jugador fue cuando andaba detrás de Andriy Shevchenko, jugador por el que finalmente pagó en 2006 alrededor de 30 millones de libras. El fichaje del jugador ucraniano fue un auténtico fracaso y el año pasado Shevchenko abandonó el club londinense habiendo marcado nueve goles en 48 partidos, unos números que estaban muy lejos de los conseguidos en el Milán. El caso Torres podría acabar de la misma manera y más cuando la apuesta de España por el Mundial se está viendo seriamente afectada por la falta de gol que presenta el delantero español, el cual todavía no ha marcado en Sudáfrica.