
Vicente del Bosque, seleccionador español, afronta con máxima concentración el que será, el próximo domingo, el partido más importante en la historia del fútbol español: la final del Mundial ante Holanda. España llega en su mejor momento tras derrotar a Alemania, temible hasta semifinales, con una exhibición en la que se reencontró con su mejor versión tras las dudas de la primera fase y el sufrimiento de los cruces, especialmente en cuartos ante Paraguay.
Pero Del Bosque tiene claro que el éxito de la selección es su estilo y su personalidad y que eso no va a cambiar en la final: "La clave es seguir con nuestra idea de juego y nuestra buena organización. A partir de nuestro orden, la calidad individual debe resultar decisiva". Además reconoce que una de las claves menos comentadas pero más fiables del equipo español es su seguridad defensiva: "Ellos no son sólo Robben y Sneijder. Tienen a Kuyt, Van Persie... pero si defendemos como ante Portugal y Alemania, tendremos mucho adelantado". Por eso, y después del gran partido ante Alemania, hay que descartar cualquier atisbo de revolución de cara a la final: "Hemos mantenido un bloque de jugadores en estos seis partidos anteriores y no creo que haya muchos cambios".
En cuanto a la mentalidad del equipo, no tiene dudas de que sus jugadores estarán a la altura de una cita de tanta trascendencia: "Más que nerviosos, estamos responsabilizados. Hemos soportado bien la presión durante este Mundial. El jugador tiene que ser responsable, pero no tiene que estar alterado porque entonces bajaría su rendimiento", ha asegurado en un encuentro digital con los lectores de El País.
Sobre el bloque de jugadores que está haciendo historia en Sudáfrica, el 'Mister' tiene claro que el colectivo está por encima de las individualidades: "Los 23 jugadores que tenemos son muy buenos". De esta forma evita entrar en casos puntuales de jugadores que están teniendo pocos minutos, como Llorente o principalmente Cesc y Silva. La respuesta de Del Bosque siempre es similar: "No hay cabida para todos y hay mucha competencia, sobre todo en el centro del campo". En caso de Fernando Torres, no ha querido justificar su bajo rendimiento por los problemas físicos: "Si ha jugado los cinco primeros partidos es porque le hemos visto bien físicamente".
Sí ha querido, sin embargo, defender dos ideas, una individual y otra colectiva. La primera es la sorprendente entrada de Pedro por Torres ante Alemania, a la postre una decisión más que acertada: "Estamos muy contentos del trabajo que hizo Pedro. Queríamos que más que defender, atacara a Lahm. Decidí contar con él desde que acabó el partido de Paraguay, buscando alternativas a los puntos fuertes de Alemania ". La segunda es el doble pivote Busquets - Xabi Alonso, criticado en los primeros partidos y finalmente fundamental en el equilibrio del equipo, como se apreció en semifinales: "Se les ha etiquetado como pivotes defensivos y creo que los dos, además de tener conciencia defensiva, tienen un marcado carácter ofensivo".
Fuente: AS.COM