
"Estamos muy tranquilos. Es la sensación que tenemos todos desde dentro y así se respira fuera. Reflejamos como somos y estamos ahora mismo". Ese es el mensaje de calma que transmite Iker Casillas a 48 horas del partido más importante de la historia de la selección española. El capitán de La Roja estuvo en los micrófonos del programa Intermedio de Radio MARCA y analizó el sentir general del equipo español antes de la final contra Holanda el domingo.
El pronóstico del pulpo Paul lo conocen los jugadores pero eso no significa nada para Casillas. "Ha levantado expectación. A todos nos gusta y nos alegra que nos den favoritos. Sin embargo, no nos podemos a agarrar a este tipo de cosas. Lo importante es que en el campo salga todo bien".
Respecto a lo volcada que está España con su selección Iker se siente muy orgulloso. "Quien lo iba a decir. Con la Eurocopa la gente ya estaba encantada. Cuando volvimos de Innsbruck ya vimos los balcones con las banderas y fue increíble. Nos llegan noticias de que ahora está ocurriendo lo mismo y eso es motivo de alegría. Con la crisis lo está pasando mal mucha gente y esto es una alegría inmensa que hace olvidar todo lo que tenemos alrededor. Yo soy un privilegiado, pero tengo familia y amigos y sé por lo que se está pasando".
Su Majestad la Reina Doña Sofía entró al vestuario a felicitar a los jugadores por la victoria contra Alemania. "Fue espontánea, llegó y nos saludó. Fue un momento extraño pero agradable y mágico. Es especial sentir el apoyo porque representan al país".
La trayectoria española en esta Copa del Mundo empezó mal pero la plantilla de Del Bosque nunca perdió la fe. "Empezamos mal y era impensable la derrota contra Suiza, sobre todo, por la forma en que jugamos. Luego llegaron las dudas antes de jugar con Chile y Honduras. Aunque con sufrimiento lo hemos conseguido. El partido contra Paraguay costó porque se cerraron. Tiramos de casta y lo sacamos adelante. Contra Alemania tocamos y movimos hasta que se desesperaron".
Fuente: MARCA.COM