
Larisa Riquelme, al final, pese a estar eliminada la selección de Paraguay, se desnudó de todos modos
El Pulpo Paul de origen germano y Larissa Riquelme, modelo de nacionalidad paraguaya, son los dos fenómenos mediáticos de este Mundial Sudáfrica 2010. Increíblemente, la atención de millones de fanáticos del fútbol, esta vez, ha sido compartida también no solo por lo que un Diego Forlan, Leo Messi, Xavi, Iniesta, entre otros, hacían en el campo, sino también por lo que estos dos personajes hacían cada uno en el suyo. En lo que respecta a Paul, el Pulpo de origen inglés pero residente en Alemania, quien ha revoloteado a medio mundo lanzando sus pronósticos en torno a los resultados de algunos partidos claves del mundial, su celebridad se basa en el hecho de que ha acertado en todos estos, para desesperanza de los derrotados y algarabía de los vencedores. Ejemplo de estos últimos, el caso de España ante la escuadra teutona.
Sus nueve cerebros y ocho tentáculos han desatado una suerte de “pulpomanía” a nivel planetario. Nadie, se afirma, se atreve a optar por un equipo a la hora de lanzar sus apuestas sin antes haber visto lo que ha escogido el cefalópodo, de quien los alemanes, al parecer, no quieren saber hoy gran cosa. Su popularidad, se afirma, por esos lares ha sufrido seriamente después de la derrota de la Nationalmannschaft frente a la Roja. En cuanto a la paraguaya Larisa Riquelme, cuyas fotos están dando aun la vuelta al mundo a partir del momento de que en una de ellas se mostraba un pequeño teléfono celular entre sus dos senos, alborotó a millones de aficionados cuando prometió que se desnudaría si el equipo guaraní clasificaba a las semifinales. Como se recuerda, la decepción fue muy grande, Paraguay cayó ante España... Cosa que no impidió que la Riquelme finalmente de todas fromas se mostrase tal como Dios la trajo al mundo.El Pulpo Paul y Larisa Riquelme, dos de los fenómenos mediáticos más importantes de este mundial Sudáfrica 2010, luchan palmo a palmo pues gozar de supremacía en los medias. Resta solo a saber, si ambos podrán mantenerse sobre la ola de la atención de los aficionados una vez terminada esta cita ecuménica del futbol. El desafio para ambos es de envergadura.