
Acusada de adulterio, Sakineh Mohammadi-Ashtiani, de 43 años, había sido condenada a morir lapidada. Este viernes se anuló la modalidad, pero la pena sigue vigente. Aun no hay precisiones sobre cómo será ejecutada ni si podrían conmutarle la el castigo. "Ella fue condenada a 90 latigazos por un tribunal y a la lapidación por otro, el veredicto está siendo revisado". Así, Mohammad Javad Larijani, jefe de la oficina de Derechos Humanos de la Justicia iraní, dio un nuevo giro a un caso que conmociona a la comunidad internacional y puso en alerta a varias organizaciones de derechos humanos en occidente. Sin embargo, no precisó qué pena podía ser aplicada. "La pena de lapidación existe en la ley, pero los jueces la usan muy de vez en cuando", agregó.
Larijani añadió que el jefe de la autoridad judicial, el ayatola Sadegh Larijani, su hermano, considera, como su antecesor, que es mejor usar "penas de sustitución en lugar de la lapidación y esto es válido también para Mohammadi Ashtiani".
Sin embargo, la defensa no fue informada de la revisión de la pena de muerte, en momentos en que la comunidad internacional se moviliza para evitarle ese castigo...
Leer más en rfi