
Peter Crouch decidió dejar atrás la mala campaña que hizo Inglaterra en el Mundial y se fue al sur de Francia junto a la sexy Abbey Clancy, su novia.
El Daily Mail publicó fotografías de la pareja en la piscina de un exclusivo hotel. Crouch, pese a sus casi dos metros, demostró que sabe hacer clavados y Abbey no dudó en aplaudirlo y premiarlo con un beso. Así cualquiera se olvida del Mundial.
Fuente: DEPOR