
La conquista de la Copa del Mundo es una hazaña futbolística, pero sus repercusiones exceden el marco deportivo. Madrid confía en que el triunfo dé un empujón a la maltrecha economía española. Algunos economistas optimistas cifran este tirón en un aumento del PIB de hasta un 0,7%, en momentos en que el crecimiento es de sólo el 0,1 y se calcula una contracción del 0,3 para este año. Más pesimistas, otros creen que el impacto de la primera estrella en la casaca roja redundará sólo en mejorar la imagen del país.Leer más en rfi