Carles Puyol y Cesc Fàbregas salieron al Soccer City Johannesburgo, casi dos horas después de que terminara el partido, buscando un lugar en el que tomarse tranquilos una refrescante y merecida cerveza. Sin embargo, encontraron de todo menos tranquilidad.
Los jugadores no tardaron ni dos segundos en encontrarse asediados en el banquillo por multitud de gente que se acercó al verlos para hacerse la foto de la victoria.
Las caras de Puyol y de Cesc no podían ser más expresivas. Los dos jugadores hablaban entre ellos, asumiendo que en ese momento tan especial tomarse una cervecita en paz, no era posible. Teniendo en cuenta que se han convertido en los ídolos de millones de personas, Puyol y Cesc tendrán que esperar a encontrarse en el sofá de casa para disfrutar relajados de una conversación entre amigos.
Fuente: Ideal.es