
El Tour de Francia 2010 descansó este lunes en Morzine-Avoriaz tras la dura etapa de la víspera y antes de la que comienza el martes, que promete también ser difícil. Los ciclistas han paseado, han dado ruedas de prensa y se preparan para la dura y calurosa jornada que los espera y que podría hacer erstragos en un pelotón que ya tiene una víctima prestigiosa, Lance Armstrong.
Los que salieron a pasear, lo hicieron en bicicleta para deleite de los miles de turistas que pudieron acercarse y pedir autógrafos a sus ciclistas preferidos. Todo bajo un sol de justicia que ha llevado a afirmar a corredores como el ex campeón Carlos Sastre (Cervélo) que este “es un tour de supervivencia y no de ataques”.
Los termómetros han llegado a marcar este lunes de descanso hasta 32 grados centígrados, lo que ha provocado que el asfalto de la carretera se derrita por momentos y el alquitrán se pegue a los neumáticos. La dirección del Tour decidió el domingo alargar el avituallamiento debido a las altas temperaturas y si las cosas siguen igual, es posible que la situación se repita para evitar desfallecimientos.
La vida de estas estaciones de esquí giran el torno al Tour y a la caravana que lo acompaña, que partirá este martes rumbo a Saint Jean de Maurienne. La segunda y última etapa alpina contará con cinco puertos, dos de ellos de primera categoría y el gran puerto de La Madeleine...
Leer más en rfi