
Hoy en día estamos siendo observadores de como todo el apoyo que el estado peruano ha dado al Padre Martín, desde que se dio la creación del Hogar de Cristo,lamentablemente no han llegado a los seres que más los necesitaban y creo que es hora de que se realice una invetsigación profunda y de una vez por todas se sepa la verdad de todo lo acontecido en este instituto el cual lamentablemente no supo cumplir las funciones para las que fue creado.
Se informa que el Hogar de Cirsto ha recibido grandes sumas de dinero durante los años 1999 hasta el 2010 y este dinero es de todos los peruanos y por lo tanto todos merecemos una explicación sobre estos fondos del estado.
No conozco personalmente al Padre Martín , pero de lo informado por los diversos medios de comunicación, poco queda para la imaginacion de las personas, ya que se ha podido apreciar como es que han estado viviendo estas personas indidgentes y carantes de cariño y afecto además de bienes materiales para poder llevar una vida digna.
Por el bien del Hogar de Cristo, creo que es una gran decisión que el INABIF, asuma el control de esta institución y se vea la forma de como mejorar el nivel de vida de los que asisten a ella, solo así estaremos cumpliendo nuestros deberes morales para con estas personas.
Se ha podido apreciar, la forma de vida que llevaban, sin que tengan un lugar adecuado para vivir, un lugar limpio, con buena alimentación, buen trato y tantas cosas y las denuncias que se han hecho a través de diversos medios de información, creo que las autoridades deben de tomar cartas en el asunto y de una vez por todas castigar a los culpables, porque de lo contrario dentro de un tiempo vendrán otras personas con esta actitud de dar apoyo a su prójimo y nuevamente nos veremos con estas actitudes que en nada favorecen a las personas que menos tienen.
Opino que el Padre Martin debería ser el más interesado en que se sepa toda la verdad, y así poder deslindar responsabilidades, aunque por lo puesto en evidencia , será muy difícil.
Nuevamente señalo que es importante que el estado como tal asuma esta función y que tenga que velar por estas personas, que lo único que piden es tener un buen trato, y llevar una vida digna y decente.