
La cantante Fergie le gusta ser rica y famosa, porque recordemos que una vez se supo que tuvo que regresar a la casa de su madre porque estuvo en bancarrota.Fergie que se dio a conocer con los Black Eyed Peas está muy agradecida del éxito que tiene en su vida porque ella puede recordar lo que era estar en bancarrota y sin hogar, además de adicta a las drogas, informa femalefirst.co.uk.Fergie, quien se convirtió en adicta a la metanfetamina después de abandonar el grupo de chicas Wild Orchid, en 2001, dijo: "Tuve que regresar con mi mamá y empezar a cobrar prestaciones por desempleo porque me había gastado todo mi dinero de actriz infantil. Así que he estado arriba y abajo con el dinero. Aprecio el valor del dinero."Fergie, de 35 años, quien está casada con el actor Josh Duhamel, nunca se cansa de los atavíos de la fama y admite que se entusiasma por las ventajas que ofrece a ella."Viajar en un jet privado es muy glamouroso y recuerdo la primera vez que lo hice. Estábamos tan emocionados porque decían que podríamos comoer todo lo que quisieramos", dijo el cantante.
Fuente: Sify