
Indignante. Esta es la Lima que nos está dejando el alcalde Luis Castañeda Lossio. Una Lima cada vez más fea, pensada para los autos y camiones y no para los ciudadanos.
Luis Castañeda Lossio de manera perversa juega con el clientelismo para perpetuarse en la Municipalidad. Utiliza el Hospital de la Soilidaridad para generar rentas políticas en tanto procede a convertir a Lima en una ciudad inhabitable.
El centro de Lima es una invitación al cáncer pulmonar. Los alrededores están invadidos por delincuentes y prostitutas. Los parques están enrejados. Los árboles son derribados para poner horrorosas piletas. Las bellas calles son destruidas para dar paso a pistas monótonas y peligrosas. Lima es presa de un psicosocial "gracias por dejarnos trabajar".
La realidad de Lima es muy distinta a la que nos brinda un periodismo mayoritariamente sin ética y que tiene grandes excepciones como los periodistas de Perú 21. Lima según todos los indicadores es un lugar inhabitable por obra y gracia de Luis Castañeda Lossio y su afán por la obra sin planificación y sin horizonte. Todo un faenón.
¿Dónde está la juventud que permite que se cometan estos atropellos? ¿Son ellos quienes vivirán sin árboles en una ciudad tugurizada? ¿Por qué esa indiferencia ante el deterioro de nuestra capital? ¿Quién le ha dado derechos a Luis Castañeda Lossio para que desmejore la ciudad?
Este es un problema de todos. Con esta lógica que no les sorprenda que una de estas madrugadas de manera artera, se talen los árboles de las alamedas de San Borja "para facilitar el tránsito" o que se derriben los hermosísimos árboles de Pedro de Osma en Barranco o de la Avenida Arequipa. La indiferencia de los limeños y su falta de reflexión es cómplice de la "obra" destructiva de Luis Castañeda Lossio. Este asesinato de árboles no habría sido posible en ciudades como Bogotá, Quito o Buenos Aires pues simplemente en dichos lugares los alcaldes son cultos y por sobre todo respetan a los vecinos.
Foto: Tomado del twitter de Perú 21
Fuente: Mate Pastor