
La decisión del gobierno cubano de liberar a 52 disidentes políticos presos, y la llegada ayer a Madrid de los siete primeros excarcelados, atrae en este miércoles la atención de la prensa española. El diario de centro izquierda El País le dedica sus tres primeras páginas. La primera, una crónica y los perfiles de estos siete cubanos que ayer recuperaron su libertad tras siete años de cautiverio. En la segunda, la polémica que se abre tras esta liberación: ¿cuál es el alcance de esta medida del gobierno cubano? ¿Qué pasará con aquellos disidentes que no quieran abandonar la isla? ¿Y qué hay detrás de estos indultos? Para Guillermo Fariñas, quien desde hace cinco días comenzó a ingerir líquidos después de 162 días de huelga de hambre, "se ha abierto una ventana y hay que aprovecharla". En una columna de opinión, El País escribe que este episodio "marca una vía sin retorno que prueba que Castro el Menor actúa ya sin cortapisas ancestrales". El autor del artículo, Miguel Angel Bastenier señala que "el problema del castrismo es que tiene dos sucesiones en puerta". La eventual desaparición del Fundador constituirá un hito, tras el que nada volverá a ser igual". Pero Bastenier señala que "es razonable que la diplomacia española asuma la cartera de negocios cubanos puesto que, a la inmensa mayoría de los 27 miembros de la Unión Europea, Cuba les tiene sin cuidado. Nadie está más capacitado en Europa para opinar sobre Cuba que los españoles", concluye el periodista de El País.
En este sentido, el diario francés Libération recuerda que desde la llegada al poder de José Luis Rodríguez Zapatero, España promovió constantemente el diálogo con Cuba y militó por el levantamiento del embargo en el seno de la Unión Europea. Una actitud que le valió ser acusado por el partido de derecha de "amigo de los hermanos Castro". El periódico afirma además que "el gobierno cubano, hoy aplastado por una deuda externa gigantesca y económicamente asfixiado, se muestra más flexible".Leer más en rfi