
La del 11-J fue la tercera final que juega Holanda. La primera, en Alemania’74, la perdieron contra Alemania Federal, pero pasaron a la Historia como uno de los mejores equipos que se había visto jamás. Aquella selección, dirigida por Rinus Michels, con Johan Cruyff, Johan Neeskens, Rob Rensenbrink, Johnny Rep… pasó a la Historia con el nombre de La Naranja Mecánica y, a pesar de haber perdido, influyeron en el fútbol como pocos lo habían hecho. Cuatro años después, sin Cruyff, volvieron a pisar una final y otra vez tuvieron que soportar la amargura de la derrota, esa vez contra Argentina.
En la final se enfrentaron con España, la Selección que juega el mejor fútbol del mundo, como así se ha reconocido por todas las esquinas. La Roja es lo más parecido a aquella Holanda del Fútbol Total: siempre buscando tener la pelota, siempre ofensivos, defendiéndose a través de la posesión, sin jugar sucio… En cambio, el equipo de Van Maarwijk no se parecía en nada a sus antecesores, si acaso en los colores del uniforme. Apenas habían pasado unos minutos del comienzo del partido y Van Persie marcó el camino a seguir: patadas, patadas y más patadas. De Jong debió ser expulsado y sancionado severamente por clavarle los tacos en el pecho a Alonso. Y Van Bommel no se cansó de repartir… estaba tan desatado que si llega a bajar su madre a darle el bocata, le hubiera desencajado la cadera antes de reconocerla. La actitud holandesa fue vergonzosa: una agresión tras otra, mil y una protestas al árbitro.
Perdieron la final, el estilo, el orgullo… y, aunque parezca increíble, aún tienen más que decir:
*Van Maarwijk (sobre el árbitro): Ya se vio durante todo el partido que estaba de parte de España.
*Stekelenburg: Creo que en esa jugada Puyol debería haber sido expulsado. Lo habría visto incluso un ciego.
*Sneijder: El árbitro nos ha robado. Esto realmente es una vergüenza para el fútbol. Realmente no debería haber ocurrido.
*Van Persie: Iniesta no debería haber seguido en el campo, porque pateó a Van Bommel. También deberían haber mostrado a Puyol una segunda tarjeta amarilla por intentar tumbar a Robben (...) Yo no digo que sólo haya sido por el árbitro, pero el árbitro ha sido decisivo. Tal vez fue porque España fue perjudicada en el partido de grupo frente a Suiza. Permítanme no decir nada (sic).
Fuente: notasdefutbol