
"Nunca me he inyectado bótox. No me gusta la expresión facial que deja. Me asusta. Todos los que se lo han inyectado tienen la misma cara", dijo la actriz a una revista estadounidense.
La canadiense cree que hay que asumir el paso de los años, por lo que considera absurdo que muchas de sus compañeras tengan tanto miedo a envejecer e intenten parecer eternamente jóvenes.
"No creo que hay que tomar ese camino, especialmente a mis 43 años. Tenemos que saber envejecer. Nunca he sido la persona más bella y no siento la necesidad de perseguir la juventud", aseguró.Fuente: Terra