
El Tour de Francia salió este miércoles de los Alpes en la región de Alta Saboya para adentrarse en los Altos Alpes que, curiosamente, tiene picos de menos altura. La undécima etapa cubrió 179 kilómetros entre las ciudades de Chamberi y Gap, con varios puertos, una escapada y un pelotón que rodó lentamente.
El día de la fiesta nacional francesa comenzó con una imagen grabada en la retina de todos los que cubren esta carrera, que son en total unas 5.000 personas: la mirada de desafío entre los dos primeros clasificados, Andy Schleck (Saxo Bank) y Alberto Contador (Astana).
Se esperaba una jornada tranquila tras la épica etapa anterior con La Madeleine como protagonista. Y los pronósticos se cumplieron a causa de las temperaturas, que subieron hasta 39 grados centígrados, y un viento en contra que hizo que el pelotón no se molestase en alcanzar a los escapados.
Seis ciclistas, entre ellos dos franceses, se escaparon en el kilómetro 40 de la etapa cuando rodaban en plano y fueron agrandando la ventaja con el pelotón hasta 11 minutos.
Subiendo y bajando entre montañas casi imposibles de definir, con formas imposibles y lagos en el fondo de los valles, los paisajes no han sido lo que han faltado no tampoco el público, en vacaciones de estío o, simplemente, celebrando la fiesta nacional con una de sus aficiones preferidas: ver desfilar el Tour de Francia...
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