
El Senado chileno aprobó una resolución para enviar observadores a Caracas en setiembre para los comicios parlamentarios, que son cruciales para el gobierno de Hugo Chávez. También pidió a organismos internacionales que adopten "una actitud más vigilante con el cumplimiento de normas básicas por parte del gobierno venezolano, que aseguren la integridad y la transparencia del próximo proceso electoral".
Esto causó la airada reacción del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien aseguró que no permitirá el ingreso de senadores chilenos como observadores a las elecciones legislativas . "A Venezuela no entrarán", declaró. Su gobierno exigió a Chile "respeto absoluto" a su soberanía y recalcó que no acepta "ningún tipo de intervención".
La Cancillería chilena calificó de "inaceptables" los términos en que el Congreso venezolano prohibió que senadores chilenos sean observadores de los comicios parlamentarios y transmitió esta posición a la embajadora de Caracas en Santiago.
¿En qué terminará todo?