
Hace 100 años el Tour de Francia escaló los Pirineos por primera vez en su historia. Este domingo la etapa número 14 entró en la cordillera por uno de sus picos, el Pailhères. Desde la ciudad de Revel, el pelotón salió atravesando campos de girasoles. Como fondo estaba presidiendo la enorme y antigua cadena de montañas, con algunos de sus picos nevados.
Los corredores imprimieron desde el primer momento un ritmo rápido a la carrera y en el kilómetro 25 se producía la primera escapada. Nueve corredores, entre ellos cinco franceses que aguantaron hasta el kilómetro 110, cuando en pleno ascenso al puerto de 2000 metros de altura, el pelotón los alcanzó.
Sólo uno siguió pedaleando y resistiendo a ser engullido por la masa: Cristophe Riblon. El francés siguió en solitario hasta llegar a la meta. Lo hizo solo, ovacionado como un héroe por el numeroso público francés. Justo detrás de él, a 53 segundos, la lucha se producía entre los corredores tercero y cuarto de la clasificación general.
El español Samuel Sánchez y el ruso Denis Menchov se escaparon en los últimos kilómetros aprovechando la tranquilidad de los dos primeros de la general, para intentar arrancar unos segundos de ventaja. El ruso entro en la meta el segundo y el español el tercero...
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