
En la fiesta de inauguración del Club Moorea Beach en Los Ángeles, Kesha no pasó desapercibida. La intérprete escogió unos pantalones cortos desteñidos negros y blancos, una camiseta oscura con multitud de transparencias y unas gafas de sol. Aunque lo más llamativo fue que se pintó los ambos brazos con rayas blancas, como una cebra.
Pero no solo ella fue la única que intentó emular un animal. Dos de sus acompañantes usaron en la cabeza unos adornos que parecían cabezas de león y de guepardo. Kesha sabe que parte de su éxito se debe a su estilo. “Desde siempre he estado trabajando en hacer realidad este sueño. He invertido mucho trabajo. He triunfado porque he sido constante y trabajadora”.FUente: Terra