
Pero, en esta ocasión su obsesión por la lencería sobrepasó todos los límites de esta compradora impulsiva.
Según el periódico Daily Mail, la esposa de David dejó casi vacías algunas tiendas exclusivas de Londres.
Entre tienda y tienda, Victoria gastó cerca de tres mil euros en brassieres, corses y conjuntos íntimos.
Parece que con tal de conquistar a su marido, a Victoria no le importa dejar su cuenta en ceros.
Fuente: Terra