
Sabbar Kashur, de 30 años, fue acusado de violación por mentirle a una mujer y decirle que era de origen judío para mantener relaciones sexuales con ella.
Este ciudadano conoció a la mujer en Jerusálen en el 2008 y tuvieron relaciones por mutuo acuerdo luego que él le asegurara a ella que era soletero, judío y tenía intenciones de comprometerse en una relación seria.
Pero todo era mentira porque el susodicho era casado y de origen árabe.
La mujer al enterarse de dicho suceso decidió demandar al hombre ante la justicia de Israel y el tribunal decidió que no era un clásico caso de violación a la fuerza, pero establecieron que el acto sexual fue conseguido a partir de una mentira y una falsa identidad.
Por su parte, el condenado a 18 meses de prisión dijo que la sentencia es un veredicto racista.
Kashur apelará a la sentencia y sus abogados pedirán que cumpla servicios comunitarios en lugar de ir a la cárcel.
Fuente: studio92