
Sergio Ramos no solo es un campeón dentro de las canchas de fútbol, también intenta serlo fuera. El jugador del Real Madrid estuvo en Senegal junto con la Unicef, hasta donde llegó para conocer los programas de ayuda humanitaria que existen en ese país.
El sevillano fue recibido con mucho cariño por los niños del país africano y Ramos jugó una “pichanga” con ellos. Al final, parece que el flamante campeón mundial se compenetró bastante con el ambiente africano, ya que se animó a hacerse un peinado que es muy usado por allá.
Fuente: DEPOR