
La cantante británica Amy Winehouse reconoció que por sus acciones ha podido correr la misma suerte de la actriz Lindsay Lohan, de verse tras las rejas.
Según reseña el Daily Star, Winehouse estalló en lágrimas al ver en vivo a la protagonista de "Mean Girls" ser esposada y trasladada a la cárcel para cumplir una sentencia de 90 días, que pudiera ser reducida a dos semanas.
"Amy lloró mucho viendo el desarrollo del drama. Se dio cuenta de lo fácil que ella podría haber terminado tras las rejas como Lindsay. Ahora se da cuenta de lo mucho que estaba fuera de control. Le dio gracias a su papá (Mitch) por lo mucho que la ayudó a volver al buen camino", dijo una fuente cercana a ese diario.
Winehouse ha enfrentado problemas con la ley en numerosas ocasiones, e incluso ha sido arrestada bajo sospecha de posesión de drogas. En 2007, fue multada en Noruega por posesión de marihuana. En 2008, fue llamada por la Policía a declarar por presuntamente agredir borracha a dos hombres en una noche de fiesta. La Navidad pasada la artista admitió haber atacado a un director de teatro infantil.
Fuente: ElNuevoDia