
Una ceremonia en Gonesse, la ciudad donde se estrelló el avión supersónico, recuerda a los 113 fallecidos por el siniestro. El 6 de diciembre se conocerá la resolución judicial que depurará responsabilidades de un siniestro que hizo desaparecer uno de los hitos de la aeronáutica europea.
Un día tal como hoy, hace diez años, 113 personas hallaron la muerte cerca de París, en Francia, en un fatídico viaje del Concorde, el legendario avión supersónico que fue el orgullo de la aeronáutica europea en su momento. Con esa tragedia también murió el mito. El único accidente del modelo le hizo desaparecer tres años después: no se conseguían vender pasajes. El impacto que provocó el accidente en la memoria colectiva era demasiado pesado. Este domingo, la ciudad de Gonesse, donde se estrelló el aparato, organiza una ceremonia en homenaje a la memoria de las víctimas del vuelo de aquel trágico 25 de julio del 2000. Un vuelo que debía dirigirse a Nueva York, desde el aeropuerto Charles de Gaulle, y que nunca llegó a su destino. "4590, tiene fuego, detrás de usted hay fuego". El controlador del aeropuerto parisino anticipó con su mensaje al piloto lo que sería el final de aquel viaje. Todo parecía rutinario aquella tarde. A las 16:43, el avión de la compañía Air France salía con puntualidad. A los pocos segundos el avión se encuentra en la pista de despegue alcanzando los 325 km por hora, aproximadamente. En ese momento, el ala izquierda se incendia. No hay tiempo para detener el aparato. Despega y, a los dos minutos, colisiona: los 109 pasajeros mueren y otras cuatro personas del hotel sobre el que se precipita, también...
Leer más en rfi