
Csar Levano
La noche del terremoto que estremeci el sur chico, el Presidente Alan Garca se sinti obligado a brindar un mensaje optimista: "Afortunadamente no ha trado como consecuencia una catstrofe".
Dos aos despus, el pas comprueba que la catstrofe que destruy 75 mil viviendas, escuelas, obras pblicas, veredas, calzadas, puentes, ha tenido una rplica poltica: la lentitud, la ineficacia, la insensibilidad social y hasta la corrupcin.
Las vctimas recuerdan no slo la frase optimista de Garca, sino tambin sus promesas de rpida reconstruccin. Para ellos, la segunda catstrofe es l.
En el momento de la tragedia sealamos que en Ica, foco de prosperidad segn los agroexportadores, ejemplo de desarrollo econmico segn los neoliberales, no tena siquiera un hospital digno de ese nombre. Tampoco ahora lo tiene.
Apuntamos algo ms. Que el Per es uno de los pocos pases que no tiene centros de abastecimiento de vveres no perecibles. Para el neoliberalismo chusco, sera un crimen estatista emular lo que hacan nuestros antepasados prehispnicos con sus tampus (tambos) bien distribuidos.
Hasta el congresista del Apra Edgar Nez deplora, en declaracin para LA PRIMERA, la situacin: "La reconstruccin est en cero. Yo puedo dar fe porque viajo al sur casi todos los fines de semana".
Una pregunta que flota en el ambiente, y que Nez acoge es: qu ha ocurrido con las donaciones generosas que llegaron del pas y del exterior? El premierato y el Ministerio de Economa deben una cuenta al respecto.
Acierta en ese punto la bancada del Partido Nacionalista al anunciar, por medio de su vocera, Marisol Espinoza, que presentarn una mocin de orden del da para que se investigue el destino de los recursos que capt el Fondo de la Reconstruccin del Sur (Forsur).
El fracasado jefe de ese fondo, el empresario, amigo de Garca, Julio Favre, ha emergido de la sombra para culpar de su inaccin al pueblo, que lo reciba, dice, con piedras y palos? precisamente por su inaccin.
Favre entra en un juego del gran bonetn, en el cual los ministros responsabilizan a los presidentes regionales, stos a los alcaldes, los alcaldes a los funcionarios del Ejecutivo, y as sucesivamente.
Entre los escombros de Ica apareci una realidad cruel: la burocracia aprista, que se distingue no slo por su inepcia. No podemos olvidar que a poco del desastre, se descubri que funcionarios del Sistema Integral de Salud haban sobrevaluado compras de alimentos destinados a las vctimas del terremoto.
Nota bene. En mi columna consign ayer que las siglas LAP corresponden a Lneas Areas Peruanas. Pertenecen, en realidad, a Lima Airport Partners, entre cuyos socios destaca la Corporacin Financiera Internacional, miembro del grupo del Banco Mundial.
Fuente: La Primera