
Barack Obama ha ordenado a su embajador en Tokio que asista a la celebración de la ceremonia de homenaje a los 140.000 muertos que causó la bomba nuclear. También acudirá por primera vez el secretario general de la ONU y representantes de Francia y Gran Bretaña.
El día 6 de agosto, justo 65 años después de que Estados Unidos (EEUU) lanzara la bomba nuclear Little Boy sobre la población japonesa de Hiroshima, un representante gubernamental de este país estará presente en la ceremonia que conmemora a los 140.000 muertos que provocó.
El presidente estadounidense, Barack Obama, pedirá a su embajador en Tokio, John Roos, que asista a la conmemoración oficial que se celebra en la ciudad para honrar a las víctimas. No estará sólo en su estreno: también asistirá por primera vez un jefe de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, y representantes diplomáticos de Francia y Gran Bretaña, aliados de EEUU en la II Guerra Mundial y que cuentan en su arsenal con bombas atómicas.
En 1945, después de seis meses bombardeando al país aliado de la Alemania de Hitler, EEUU decidió probar una nueva y potente arma que llevaba tiempo pergeñando en sus instalaciones militares secretas. La bomba atómica, fue arrojada a las 8.15 horas de la mañana de ese 6 de agosto. 55 segundos después, el artefacto nuclear explotó sobre Hiroshima, una ciudad de entonces más de 300.000 habitantes, uno de los núcleos industriales de Japón. La detonación alcanzó los 13 kilotones de TNT, a pesar de que su proceso de fisión aún era muy ineficiente. Se calcula que la temperatura subió un millón de grados centígrados en cuestión de segundos. Una bola de fuego de 256 metros iluminó el cielo japonés...
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