Alejandro Toledo, de seguir las cosas así en Perú Posible, habrá sido...
Una señal inequívoca para evaluar si un partido político está decreciendo es contar el número de dirigentes que han renunciado a la militancia en los últimos meses.
Perú Posible es el movimiento fundado por Alejandro Toledo en 1994. Se ha caracterizado por ser una organización caudillista, manejada principalmente por los hermanos del jefe, quien anda ausente del país con la intención de no desgastarse. Sin embargo, sus largos viajes son contraproducentes.
Día a día se suman las deserciones a la casa chacanista y la encuesta del poder, publicada hoy, confirma que Toledo no es considerado entre las diez personas más influyentes de la nación.
Han acontecido diferentes hechos que han abonado a la debacle posibilista. Perú Posible no pudo presentar un candidato propio en el 2006. Primero lanzaron a la empresaria independiente Jeanette Enmanuelle quien no duró ni tres semanas en el ruedo y luego inscribieron al acciopopulista Rafael Belaunde quien tiró la toalla al mes de campaña.
Los congresistas David Waisman y Carlos Bruce están pintados en el parlamento. Peor aún, el último 26 de julio, Waisman apoyó cobardemente a la lista de Luis Alva Castro y Bruce se la pasa todo el día en su restaurant barranquino probando nuevas recetas.
Los primeros ministros del gobierno de Toledo, Luís Solari y Pedro Kuczinsky están formando sus propias empresas políticas de cara al 2011. Los ministros toledistas Rómulo Pizarro, Anel Townsend y José León Rivera ahora son seguidores de Alan García y del alcalde trujillano Cesar Acuña respectivamente. El presidente regional chalaco Rogelio Canches también abandonó el barco del ancashino.
La razón de tantas renuncias es que se acabo el ángel del líder cabanense. La falta de carisma no ha sido compensada por ideas renovadoras o una organización nacional seria. Al contrario, cuando no está el caudillo, sus hermanos toman las decisiones importantes y nadie ha sido capaz de construir un mínimo de institucionalidad.
Es una pena que Perú Posible esté desapareciendo debido al caudillismo y el nepotismo en sus filas. La única manera de revertir esta situación es obligando a Toledo a permanecer y recorrer el país, incorporando a nuevos militantes, formando nuevos líderes y actualizando su plan de gobierno.
Por ser una agrupación personalista ninguno de los actuales cuadros puede reemplazar al expresidente. Si los chacanistas no cambian pronto de actitud, la diarrea continuara y será muy tarde para recuperar el tiempo perdido.