
Salvo dos de ellos, el resto fueron insultados durante seis horas
De Ripley. Definitivamente los norcoreanos no dejaran de sorprender al mundo. Aparte de ser uno de los últimos bastiones del comunismo, ahora muestran una nueva faceta: también son extravagantes. Su gobierno, lean bien, acaba de castigar “duramente” a su selección de futbol por su fracaso en Sudáfrica 2010.¿Habrán mandado a la cárcel, en el mejor de los casos, a cada uno de los que participaron en esa fatídica aventura sudafricana? O en el peor, ¿A los trabajos forzados en algunos campos que no deben faltar?, podrían preguntarse ustedes. Pues no, nada de eso. Lean bien.Los jugadores de la selección tuvieron que estar parados, en plantón, durante seis horas delante del Palacio de la Cultura Popular de Pyongyang a fin de que sus compatriotas hagan escarnio de ellos insultándolos. Nada menos que ¡insultándolos!, nos dice el diario español “El País”. Pues, traicionaron, prosigue la información, la confianza que Kim Jong Il depositó en ellos. La decepción fue grande.Quien tuvo menos suerte de todos ellos fue el entrenador Kim Jong Hun: Hoy debe de encontrarse realizando trabajos forzados. El Gran Líder no le perdona que su escuadra haya caído derrotada en la fase de los grupos perdiendo sus tres partidos, encajando 12 goles y marcando tan solo 1, poco importa si lo marcaron en el arco de los brasileños. Mucho menos perdona la derrota por goleada frente a Portugal (7 -0).Dos afortunados jugadores lograron evitar los insultos de la gente. El llamado “Rooney asiático”, Jong Tae-se, cuyas lágrimas que derramó cuando escuchaba su himno en el primer encuentro le evitaron al final la pena, y An Yong-hak, quien, seguro, imaginándose lo que le esperaba viajó a Japón apenas termino la incursión norcoreana en Sudáfrica 2010.En Corea del Norte, o juegas bien o mejor no juegas, porque de lo contrario... ya sabes. Una pregunta: ¿Qué dirá la FIFA sobre esto?