
París.- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció que la mitad de los 200 campamentos ilegales de gitanos y nómadas serán desmantelados en un plazo de tres meses y que se expulsarán a sus países de origen a "todos los nacionales de Europa oriental en situación irregular".
Son sólo algunas de las conclusiones de la reunión de alto nivel que el jefe de Estado galo mantuvo con varios de sus ministros para analizar la situación de los gitanos en todo el territorio francés. La cita, que se repetirá dentro de tres meses, fue convocada por el propio Sarkozy a raíz de los recientes acontecimientos violentos registrados en Saint Aignan (centro del país) después de que la policía matara a un joven romaní durante una persecución.
En la reunión, -en la que han participado el primer ministro François Fillon y los titulares de las carteras afectadas-, el mandatario recordó que "las leyes de la República se aplican al conjunto de las personas presentes en el territorio nacional, incluidas las poblaciones nómadas". Ese colectivo, agrega un comunicado oficial, "tiene los mismos derechos pero también los mismos deberes que cualquier ciudadano francés".
Por ello, Sarkozy condena con firmeza "el comportamiento de una pequeña minoría de ellos", en referencia a los "hechos intolerables" registrados en Saint Aignan los pasados 17 y 18 de julio. Fue entonces cuando Luigi Duquenet, de 22 años, conductor de un automóvil que se había saltado un control de carretera y había intentado escapar de la policía en el departamento de Loire-et-Cher, murió por impacto de bala tras ser perseguido y alcanzado.
Por El Mundo