
Después de tres días de sinsabores, llegó el 1.500 metros, la prueba fetiche del atletismo español, para volver hacer soñar a Montjuïc dieciocho años después del oro de Fermin Cacho. Arturo Casado logró la primera plaza con una insultante superioridad, Olmedo se hizo con un bronce muy valioso y Reyes se tuvo que conformar con la medalla de chocolate en un final 'in extremis'.
RitmoLa carrera fue lenta, especialmente en los primeras vueltas, como demuestra el hecho de que Casado ganó con un tiempo de 3:42.52
Casado, madrileño de 27 años, se proclamó campeón de Europa con un tiempo de 3:42.52 en un esprint sostenido de 200 metros, en tanto que Olmedo, campeón de España, hubo de abrirse a la calle cuatro y sortear el codazo del británico Tom Lancashire para llegar tercero a la meta en una carrera a cara de perro.
El tercer español, Reyes Estévez, perdió la medalla en el último metro en beneficio de Olmedo, que alcanzó al barcelonés pero no tuvo terreno para hacer lo mismo con el alemán Carsten Schlangen, un corredor peligroso a ritmos lentos como en de la final de hoy.
La final de 1.500 era una de las dos pruebas (la otra, el 5.000) en las que España soñaba con un triplete que sólo Gran Bretaña ha conseguido, en Stuttgart'86, con tres históricos: Sebastian Coe, Tom McKean y Steve Cram. El mejor resultado español sigue siendo el doblete de Helsinki'94 con Fermín Cacho e Isaac Viciosa.
La carrera ofrecía, por tanto, un choque espectacular entre las escuelas española y británica, ambas con tres atletas en pista.
Fuente: MARCA