
Lo notable está en que ha querido quedarse por voluntad propia, demostrando que en verdad quiere superar su problema. Mira que si hay diferencia entre Klein y otros famosos que asisten a rehabilitación a marcha forzada.
Y es que la historia de Chris Klein es bastante parecida a la de, por ejemplo, Lindsay Lohan. El actor fue arrestado el mes pasado por conducir ebrio — y cuando decimos "ebrio" es porque en verdad se encontraba ebrio (sobrepasaba 3 veces el límite legal de alcohol en la sangre).
"Chris, junto con su equipo de apoyo, ha decidido extender su tratamiento. Lo ha estado haciendo fantásticamente y está muy optimista al respecto. Él agradece a todos por su continuo apoyo", declaró su representante.
Klein lleva ya 30 días en rehabilitación y aunque no se especificó cuánto tiempo más se quedará en la clínica, sabemos de antemano que tendrá que salir antes del 23 de agosto, fecha en que acudirá ante un tribunal para ver que procede con su caso.
Fuente: Mascorazon