
La puesta a la venta del último modelo del móvil de Apple hizo que las tres operadoras principales realizaran dispositivos especiales. La más activa fue Vodafone, que montó una fiesta, con paella incluida, en El Garrobo, un pequeño pueblo sevillano de 900 habitantes, pero con un acceso a Internet a la altura de cualquier capital. Su alcalde fue el primer español en recibir un iPhone 4.
Además, Vodafone abrió tiendas la madrugada del viernes en Madrid, Sevilla y Valencia, donde vendió 400 unidades en una hora. Orange también abrió tiendas en Madrid y Barcelona.
Movistar prefirió dejar el estreno para su tienda estrella de la Gran Vía, donde se registraron colas durante todo el día.
Vía: El País