
Los políticos nunca deben generar conmiseración
El dirigente aprista Mauricio Mulder declaró que el intento de retiro de la candidatura a la alcaldía de Lima de Carlos Roca generaría un efecto de compasión que podría hacer ganar unos votos.
La mendicidad se caracteriza por solicitar favores con insistencia y humillación.
Mulder está totalmente confundido. La compasión no produce victorias electorales. Los políticos son admirados o temidos, nunca deben provocar conmiseración.
Es sorprendente que un líder hayista afirme abiertamente que el partido aprista se ha convertido en una agrupación de menesterosos.
Si bien la mendicidad siempre ha sido asociada a situaciones sociales de miseria, no necesariamente ocurre lo inverso.
Vale decir, no todos los indigentes aceptan pedir limosna. Existen personas en extrema pobreza que conservan su dignidad y prefieren morir de inanición que bajar la cerviz.
En el Perú , miles de niños, discapacitados y ancianos apelan a la lástima deambulando a la intemperie y estirando la mano para sobrevivir.
Alan García engorda al Estado creando el Ministerio de Cultura. Uno de los fines de este nuevo ente es atraer turistas.
No sería más eficaz para lograr este objetivo. ¿Ofrecer refugio a los niños que viven en la calle? ¿Es tan difícil internar en albergues a los mendigos?
Los puericultorios peruanos deberían ser los mejores en América Latina.
Sin embargo, la lucha contra la mendicidad no solo debe ser desde el aparato estatal. El sector privado también puede contribuir. El Congreso está obligado a permitir la creación de puericultorios administrados por asociaciones sin fines de lucro.
Asimismo, es urgente la agilización de los trámites de adopción.
Los programas de asistencia pública son derechos conquistados por la ciudadanía con ingresos precarios.
El vaso de leche no es una limosna, es la prueba que con organización y patriotismo podríamos lograr que ningún niño sufra de hambre en el país.