
Webber, loco de felicidad sobre el podium al ganar el Gran Premio F1 de Hungria
Estaba escrito antes de la carrera: un Red Bull iba a ganar en el Hungaroring. Su dominio en la etapa de clasificación así lo anunciaba, otro resultado parecía imposible. Pero si de apostar unos cuantos euros se trataba, hubiésemos apostado por una victoria de Sebastian Vettel, quien se había hecho de la pole. Por otra parte, el inicio de la carrera había permitido al alemán escaparse rápidamente. Luego de lograr una buena partida, una vez no hace la costumbre, Vettel despuntó, y luego de diez vueltas tenía ya como diez segundos de ventaja sobre Alonso, quien ya se había medido con Webber.Mientras nos dirigíamos a un triunfo de Baby Schumi y a un Gran Premio soporífero, las cosas de repente se aceleraron y la locura se apoderó del Hungaroring durante cinco minutos. Para empezar, Force India perdió un pedazo de alerón en la pista, lo que provocó la salida del automóvil de seguridad. Casi todos los conductores, aparte de Webber y Rubens Barrichello (Williams) aprovecharon la oportunidad para entrar en los stands y cambiar de neumáticos. Hasta ese momento nada de extraordinario. Sin embargo, dos incidentes más añadieron pimienta a la historia. Nico Rosberg (Mercedes) perdió su rueda derecha trasera al dejar el stand, una rueda que giró a 80 km/h por la pista de los stands, sembrando el pánico entre los mecánicos que esperaban a los conductores. En ese contexto, Robert Kubica (Renault) obtuvo permiso para dejar su lugar cuando Adrian Sutil (Force India) llegó al suyo. Los dos coches chocaron uno contra el otro, obligando a abandonar al alemán. El polaco pudo partir, pero tuvo que regresar algunas vueltas después.En la pista, la calma regresó, pero no por mucho tiempo. Sin querer o no, Vettel desaceleró súbitamente cuando el automóvil de seguridad regresaba a los stands, dejando el campo libre a Webber, el nuevo líder. El australiano aprovechó la oportunidad para escapar rápidamente, pero la maniobra, declarada ilegal por los comisarios de carrera, le valió un drive through a Vettel. El alemán, loco de la rabia, aceptó la situación y perdió así su segundo lugar en la historia en beneficio de Alonso. Delante, Webber trazó la ruta a fin de sacar una ventaja que le permitiese cambiar neumáticos sin perder el primer lugar. Magistral, el australiano encadenó unas tras otra las vueltas de calificación para sacar 22 segundos de ventaja al español. Y en la vuelta 43, cuando finalmente tuvo que ingresar al stand, salió aun con una ventaja de tres segundos. Con la carrera en manos de Webber, los ojos dirigieron su mirada a la lucha entre Alonso y Vettel. Habiendo logrado acercarse a la Ferrari, el alemán no fue capaz de encontrar la abertura. Resignado, se contentó con el tercer puesto. Detrás del trío de cabeza, Felipe Massa consiguió un cuarto puesto que le permita superar a Rosberg y Kubica en la clasificación general de pilotos. Lo que le permite borrar parcialmente de la memoria su dramático Gran Premio de Hungría de 2009. El gran perdedor del día es Lewis Hamilton, quien tuvo que abandonar en la 23era vuelta debido a un problema con la caja de cambios cuando se encontraba en quinto lugar, y ve como Webber le arrebata el liderato del Campeonato Mundial. El ganador, además del australiano, es Vitaly Petrov (Renault), que registra su mejor resultado en la F1 gracias a su quinto lugar. Cosa que tranquiliza a los dirigentes de su equipo, que dudan aun en seguir contando con él en la próxima temporada. En cuanto a Michael Schumacher (Mercedes), sólo en undécimo lugar, solo sobresalió por resistir en una manera un poco abrupta a Barrichello unas vueltas antes del final, obligando al brasileño a rozar el muro en la recta final.Fuente: L’Equipe