
Cuatro años en el conflicto afgano han dejado al Gobierno de La Haya 24 soldados muertos, 140 heridos y una profunda crisis institucional que acabó en elecciones anticipadas. Holanda es el primer país de las grandes potencias que abandona Afganistán: Canadá y Reino Unido pueden ser los siguientes.
El ejército holandés se retira de Afganistán después de cuatro años combatiendo. En la contienda afgana, el país europeo se ha dejado por el camino 24 soldados muertos, 140 heridos y una profunda crisis institucional que acabó con su Gobierno y precipitó unas nuevas elecciones. "La comunidad internacional y la OTAN ayudan a Afganistán a sostenerse con sus propias piernas (...) Holanda ha asumido su responsabilidad y ha combatido por la seguridad y la reconstrucción de Afganistán", dijo el ministro holandés de Relaciones Exteriores, Maxime Verhagen, citado en un comunicado que se leyó en el acto de despedida en Kamp Holland, su base militar en la región de Uruzgán. En una entrevista publicada por el periódico holandés De Volkskrant, un portavoz talibán felicitó al país por la retirada. "Nos gustaría desear todo lo mejor a los ciudadanos y al Gobierno de Holanda por tener el coraje de tomar esta decisión de manera independiente", dijo Yusuf Ahmadi al diario. Decisión independiente o no, lo cierto es que la guerra de Afganistán se convirtió en el Vietnam particular del Gobierno de La Haya. El principal jirón institucional se lo dejó el conflicto en febrero. Con una opinión pública que no acababa de entender que hacían sus soldados en los desiertos afganos, la diatriba entre prolongar o no la misión de las tropas fue la causa de la salida del partido laborista de la coalición de Gobierno en febrero...
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