
Foto: Crónica Viva
El congresista aprista José Vargas ha revivido un proyecto de ley nacido en los días de máxima difusión de los petroaudios y que busca, de manera explícita, silenciar a la oposición.
José Vargas cree que estos proyectos van a atemorizar a todo aquel que, indignado, encuentre en la denuncia una forma de fiscalizar a un gobierno que tiene muchos indicios de corrupción.
El proyecto de marras ha encontrado a una entusiasta promotora en Mercedes Cabanillas, presidenta de la Comisión de Constitución. Bajo el argumento de la rectificación lo que se busca es la mordaza, la censura y la judicialización de la oposición.
No es exageración pues que se diga que la libertad de expresión está en peligro en el Perú.
Si este proyecto se hubiera convertido en Ley, en noviembre del año pasado, más de un periodista denunciante de los petroaudios estaría inundado de juicios. También comediantes como Carlos Álvarez. No olvidemos las amenazas que le lanzó Rómulo León.
Tiene sentido pensar que el gobierno teme el destape de varios actos de corrupción. Como los blogs se han escapado del control sumiso que el gobierno ejerce sobre algunos medios que dan vergüenza, pues también pretende controlarlos. Quiere el coro unánime que aplaude al gobierno, como si fuera un corzo de los viejos tiempos de Wong. Quiere que los blogs se conviertan en una sucursal de Andina o Canal 7.
Como es obvio eso no sucederá. Las leyes autoritarias no limitan el accionar de los que defendemos nuestros derechos a expresar nuestra opinión. En manazo de ahogado de un gobierno incapaz que cree que censurando la denuncia por corrupción ganará en gobernabilidad.
Fuente: Mate Pastor