
Sin duda alguna Lourdes Flores brinda al país un gesto valioso, plausible y transparente al abrir a los ojos ciudadanos el estado de sus ingresos profesionales así como los aportes de campaña electoral que recibió de las empresas de César Cataño, el ciudadano dueño de una aerolínea convertido en un saco de sospechas por claros intereses político-mediáticos cuyo propósito – nadie nos saca eso de la cabeza – fue desalentarla de la aspiración presidencial para limpiarle el camino a Alejandro Toledo hacia el 2011. Aunque las contribuciones a los partidos durante los periodos electorales deben declararse por ley, el inventario de las rentas privadas sólo es exigido a las autoridades públicas electas o designadas. En tal sentido Flores Nano adelanta un procedimiento que a la fecha no estaba obligada a cumplir. Tal es el lado positivo de su actitud. Sin embargo, debe recordarse que este paso se ve compelido para quien ha hecho bandera de la dicotomía decencia-corrupción en la justa municipal limeña, ante las imputaciones de su principal adversario, Alex Kouri, y algunos periodistas; el más notorio Jaime Bayly. Lo singular es que las sombras de suspicacia no quedarán zanjadas por el balance perfecto de las cuentas de Lourdes, sino porque el origen de las de Cataño todavía tienen ventilación judicial. Si mañana o los próximos meses algo irregular se descubriera en los estados financieros del dueño de Peruvian Airlines, algunos pretenderán que una gruesa quincha de atribuciones delictivas caiga sobre la lideresa del PPC. Sería injusto para la honesta confianza que ella depositó en uno de sus clientes (llevada al extremo de afirmar que ponía las manos al fuego por él), pero proporcional a esa dicotomía establecida como pie forzado de la presente campaña. Por eso siempre nos pareció objetable. Un segundo aspecto que debe apreciarse es que la candidata exhibe ingresos que en nada rozan el erario nacional, por cuanto su tarea política jamás ha comprendido una función con atribuciones de gasto público. Flores Nano sólo ha tenido tareas deliberativas como regidora y parlamentaria. La desventaja de Kouri es que sí ha ocupado cargos con responsabilidad en el gasto y de ahí el grueso de explicaciones que se le pide. Basta abrir la página web NO A KOURI para que se descubra un sinnúmero de supuestos malos manejos realizados durante sus gestiones como alcalde o presidente regional del Callao. Por último, cabe mencionar que Bayly y su programa televisivo son hoy por hoy el fiel de la balanza para determinar favoritismos o rechazos. Es una tribuna obligada para confirmar o revertir el voto ciudadano. Los candidatos deben pensarlo.