
Culmina la primera semana del punto más alto del verano europeo, los periodistas se toman vacaciones, los diarios vienen con menos páginas y la presencia de noticias relacionadas con América Latina en la prensa del continente hay que buscarlas con lupa.
El País de Madrid destaca algo de la actualidad de los cubanos liberados en España con una breve nota que revela que recibirán sus papeles de parte del gobierno de Zapatero para poder residir y trabajar en España, en un estatuto de protección internacional asistida. Sin embargo, nada revelan sobre el pedido de seis disidentes que interpusieron ante el Defensor del Pueblo un recurso judicial para ser reconocidos como refugiados.
En su página editorial, El País da espacio al ex presidente boliviano Carlos Mesa, donde desliza críticas pero sobre todo asombro ante el nuevo Estado plurinacional que Evo Morales propone como modelo de nación. La referencia es para la nueva justicia originaria campesina, que juzga acciones de los ciudadanos de alguna de las 36 naciones indígenas que componen Bolivia. Las leyes escritas devenidas del derecho de Roma y la tradición oral ancestral prehispánica, no tienen nada que ver, por eso allí sobrevuela la incertidumbre cuando los dos mundos se mezclan. Es lo que sucedió cuando un cabildo indígena decidió no condenar el linchamiento de cuatro policías en una región del departamento de Potosí. Cuatro muertos, autores identificados, pero ningún procesado.
Un rincón del periódico destaca lo que en medios mexicanos es la noticia económica del mes: la casi segura desaparición de Mexicana, la aerolínea de bandera del país azteca que está a punto de quebrar.
Por otro lado, este viernes las redacciones parecen haberse confabulado para poner el foco en México por motivos algo trágicos. En Le Figaro de Francia, la guerra entre las bandas de narcos plantea hasta dónde llegará la espiral de violencia que sacude al país. Lo desalentador, dice el rotativo, es lo que dice el director del Centro de Investigación para la Seguridad Nacional Guillermo Valdés quien anunció públicamente lo que todo México ya sabía: que la violencia sigue aumentando, que el déficit de resultados es lo único que ha logrado un gobierno que ha hecho de la lucha contra las drogas su principal política de Estado y que las medidas son insuficientes para frenar las muertes pero sobre todo para pegar financieramente en los carteles...Leer más en rfi