
Los excesos de retoque digital ya son moneda corriente en las tapas de revistas. A veces, el Photoshop se usa con moderación sólo para corregir pequeñas imperfecciones y otras se abusa tanto de él que da como resultado una imagen bastante irreal.
Ahora le tocó a Katy Perry, quien protagoniza la portada de la última Rolling Stone luciendo muy sexy en ropa interior. Sin embargo, también se la pudo ver en traje de baño en un festival de música de Singapur y no parecería que se tratara del mismo cuerpo.
En la tapa de la revista aparece muy estilizada, sin panza, con los muslos afinados y sin celulitis, todo lo contrario a su imagen al natural.
¿Qué opinás? ¿Hubo exceso de Photoshop?
Fuente: LaNacion.com.ar