
Operado ayer del menisco izquierdo, Kaká estará fuera de circulación entre tres a cuatro meses. Aunque, si hemos de creer a su médico, la situación podría ser mucho peor.El Dr. Marc Martens dijo al cotidiano deportivo español Marca que la carrera del delantero brasileño "corrió un grave riesgo"."Su carrera podría haber terminado, porque es una lesión muy grave. Su rodilla podría haber sido destruida, pero gracias a Dios que la operación se hizo en el momento adecuado y todo ha salido bien".El camino de la rehabilitación puede ser largo para Kaká.Vía sofoot.com