
Desde la madrugada de este sábado y sofocados por el humo, los residentes de la capital rusa dan un duro combate a los peores incendios forestales registrados en el país en décadas. Las temperaturas rozan desde hace varios días los 40 grados. Los militares fueron desplegados para contener la emergencia. Llamado a voluntarios.
Este sábado, la concentración de partículas tóxicas era superior a cinco veces los niveles de alerta, según el observatorio local de la calidad del aire, y la capa de humo era tan densa que no se veían las cúpulas doradas de las iglesias y los techos del Kremlin. Prácticamente no hay nadie que no camine por las calles de la ciudad sin portar un barbijo.
El humo -fácilmente visible en las imágenes espaciales de la NASA- consiguió colarse en hogares y oficinas de la capital rusa, e incluso dentro del metro de Moscú, uno de los sistemas de transporte construidos a mayor profundidad en el mundo. En las carreteras, los conductores se veían obligados a utilizar las luces delanteras de sus coches en pleno día, para ver a través del humo.
El ministerio ruso de Situaciones de Emergencia advirtió que los incendios forestales causantes del humo continuaban a extenderse en la parte oriental del país, al tiempo que los meteorólogos señalaban que se trata de la peor ola de calor vivida por Rusia en décadas durará varios días más.
Los incendios han generado preocupación por la seguridad de la central nuclear más importante del país, en la ciudad de Sarov, ubicada en una de las zonas más golpeadas por los incendios y a la que fueron enviados miles de socorristas...
Leer más en rfi