
El capitán Theodore Van Kirk, tripulante del avión desde donde se lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima hace 65 años se siente “absolutamente orgulloso” de esa misión, pero cree que ese tipo de armamento no debería volver a usarse nunca más.
“Pusimos fin a la guerra y salvamos muchas vidas. Estoy absolutamente orgulloso”, afirmó Van Kirk.
“Bajo las mismas circunstancias, sí, lo volvería a hacer. La Guerra terminó el 14 de agosto. No sé cuando habría acabado la guerra si no hubiésemos lanzado las bombas”, expresó en una entrevista al diario británico The Guardian en mayo.