
La nave militar israelí efectuó el sábado "disparos de advertencia" contra la embarcación pesquera libanesa porque había "abandonado el área permitida de pesca" e "ignoró los avisos de que se detuviera", explicó una portavoz militar israelí.
El Ejército libanés, que ya había anunciado el suceso, afirmó que el buque israelí disparó varias ráfagas y en aguas libanesas.
El incidente no es extraordinario, de acuerdo con el texto del último informe, del mes pasado, del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, sobre la aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que puso fin al conflicto de 2006 entre Israel y Hizbulá en el que murieron más de 1.000 libaneses, en su mayoría civiles, y 163 israelíes, principalmente soldados.
"Los incidentes a lo largo de la línea de boyas continuaron varias veces por semana, con las unidades navales del Ejército israelí lanzando cargas de profundidad, bengalas y disparos de advertencia en torno a la línea de boyas", señala el documento.
El informe subraya que el Ejército israelí "asegura que se trata de medidas de seguridad contra barcos pesqueros libaneses que se aproximan a la línea de las boyas", que "Israel instaló unilateralmente, el Gobierno libanés no reconoce" y que la UNIFIL, la misión de la ONU en el sur de El Líbano, "carece de mandato para supervisar".
"El comandante de la UNIFIL (actualmente el español Alberto Asarta) ha expresado su preocupación porque los incidentes contribuyan a incrementar la tensión entre las partes", advierte.
El pasado martes, soldados israelíes y libaneses mantuvieron un choque armado en la frontera común que causó cuatro muertos, en el peor incidente entre ambos países desde 2006.
El enfrentamiento comenzó después de que soldados israelíes comenzaran a podar unos árboles al borde de la 'Línea Azul', una divisoria marcada por la ONU en 2000 para marcar la retirada israelí del sur del Líbano, tras dieciocho años de ocupación, en una demarcación aceptada por las partes pero que todavía hoy genera divergencias.
FUENTE:ELMUNDO.ES