
La joven que se encontraba en Brasil realizando una sesión de fotos y ultimando algunos detalles de varios trabajos que realizará en ese país, se tomó unos días de vacaciones en Río de Janeiro y fue asaltada por delincuentes cuando el pase marítimo de Ipanema.
Larissa tuvo que entregar a los delincuentes su bolso, en el que cual contenía varios celulares, incluido el de las fotos del mundial, cámaras de fotos y video, dinero y sus documentos.
La joven que se llevó un gran susto desistió de poner denuncia ante las autoridades pues no tenía tiempo para declarar, ya que su vuelo estaba programado y le era imposible aplazar sus múltiples compromisos.
Larissa se quedó sin el celular que la hizo tan conocida, pues las fotos en las que aparece con una ajustada camisa de su selección y el equipo en medios de sus pechos, le dieron la vuelta al mundo.
Vía: Terra Ecuador / Agencias