
Luego de asistir al Summit APEC y al Festival de TLCs, vemos que nuestra economía se ha vuelto TLC-maníaca, con el afán de impulsar nuestras exportaciones que ya están encontrando algunos cierrapuertas en el Global Shopping Center. Es indudable el potencial positivo de los TLCs. Ellos impactarán en el progreso de las empresas, el crecimiento económico y el bienestar. Sus cláusulas ya están diseñando otro Perú, como lo ha hecho por ej., el tropel de DLs para implementar el TLC con USA.
Urge elaborar e implementar la Agenda Interna ("TLC Hacia Adentro") para "nivelar" la cancha entre los jugadores peruanos, favoreciendo la igualdad de oportunidades especialmente para Mypes. Hay que dar "musculatura" a la competitividad de las empresas de las regiones de modo que aprovechen al máximo las oportunidades ofrecidas por los mercados mundiales.
El Ejecutivo en general y el Consejo Nacional de Competitividad en particular muestran, en el tema, tanta velocidad como una tortuga. Colombia por ejemplo, no tiene todavía un TLC con USA pero desde hace un par de años ha puesto en marcha la Agenda Interna priorizando el fortalecimiento de clusters, según la vocación productiva de cada departamento. Evitemos que los TLCs produzcan en Perú "perdedores" al por mayor. Seguir demorando la Agenda Interna aumentará la desigualdad en el ingreso, nos impedirá cumplir con los Objetivos del Milenio y seguiremos exhibiendo un Indice de Gini para llorar. Sin contar con los "moqueguazos", "cuzcazos" y otros "azos" que podrían erupcionar. César Huamanchumo