
La cantante provocó con gestos como es habitual en ella últimamente. Otra cosa que llamó la atención de los allí presentes, fue la extravagancia de su vestuarios. Rihanna se cambió hasta en cuatro ocasiones.
Por supuesto, la gente que había acudido salió encantada con el show que había dado, ya que tanto Rihanna como el público se entregaron durante el recital pfreciendo un buen espectáculo.
Fuente: Magazinedeellas