
El norirlandés Martin O’Neill ha dimitido como técnico del Aston Villa a falta de cinco días para que dé comienzo la apuesta por la Premier League. La noticia ha sorprendido a todos los aficionados del fútbol inglés, pero sobre todo, a la directiva del club, la cual busca el motivo de su dimisión en la mala política de fichajes que se lleva realizando desde hace ya varios años. Ahora, el Aston Villa deberá ponerse al mando de Kevin McDonald, encargado del equipo reserva, para afrontar el primer partido de la temporada frente al West Ham londinense.
La noticia ha pillado por sorpresa a todo el mundo, aunque las quejas de Martin O’Neill con respecto a los fichajes ya vienen desde ha tiempo. Hay que recordar que el verano pasado el club dejó marchar a uno de sus mejores jugadores, el centrocampista Gareth Barry, quien fichó por el Manchester City, y este verano, otra de sus perlas, James Milner, tenía todas las papeletas de seguir el mismo camino que su ex compañero. Parece que la marcha de Barry y la posible marcha de Milner, sumadas a las pocas facilidades que ha ofrecido la directiva de cara a nuevos fichajes han sido determinantes en la decisión del técnico norirlandés.
O’Neill había conseguido, desde su llegada al club de los Villanos en 2006, colocar al equipo entre los seis primeros durante tres temporadas consecutivas, además de hacerle finalista de la Carling Cup en la última campaña. Se habla de que su sustituto podría ser el seleccionar de EE.UU. Bob Bradley, quien ya ha confirmado que estaría encantado de entrenar en Europa.