
El matrimonio entre Jennifer Garner y Ben Affleck fue uno de los que más dudas suscitó desde su inicio dado el carácter juerguista del actor. Sin embargo, los años han ido pasando y era habitual verlos muy felices junto a sus dos hijas, Violet y Seraphina Rose. Tras cinco años casados, el matrimonio atraviesa su primera crisis que intentan superar acudiendo a terapia de pareja. Fuentes cercanas a ambos afirman que Garner y Affleck llevan un año acudiendo a un especialista para superar sus problemas, que podrían deberse al comportamiento del actor. La cercanía de la crisis de los 40 habría avivado la vena playboy del intérprete de 'Daredevil'.
Fuente: Tiempo