
No, no me refiero a ese espacio económico donde se pelean la oferta y la demanda. Me refiero a uno más reducido que muchos de nosotros visitan siempre: los mercados tradicionales, donde habita la "casera", la juguería, el puesto de fruta o de comida.
Los mercados tradicionales se están poniendo de moda en el mundo. Ya no son arrasados y demolidos para en su lugar poner edificios con pinta de cajas de zapatos que algunos llaman "malls". Son rescattados y puestos en valor. En nuestro país Gastón Acurio y los alcaldes de Surquillo y Miraflores han relanzado el Mercado de Surquillo y piensan hacer en su segundo piso una zona gourmet. Casualmente por allí va el nuevo emprendimiento por la gastronomía, por los espacios gourmet.
En nuestro país, Perú, estamos acostumbrados a la destrucción del paisaje urbano. Contamos para ello con alcaldes muy eficientes. Viejos edificios tradicionales terminan convertidos en moles sin gusto o playas de estacionamiento. Es necesario respetar lo arquitectónico, los espacios públicos llenos de encanto, la tradición.
En Europa así lo hacen. En España viejos mercados son transformados positivamente. Los puestos de siempre se transforman en espacios ?gourmet?. La mayoría tienen un pasado histórico, pero han sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Es una tendencia responsable y ecológica que está arrasando en todo el mundo.
Por ello los invito a leer el siguiente reportaje, que nos educará y nos enseñará a cuidar nuestra tradición arquitectónica:
Gastronomía y nuevos mercados
Fuente: Mate Pastor